Imprimir  

EDITORIAL

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA, ACAD. CÉSAR BERGADÁ, EN EL 25º ACTO DE ENTREGA DE DIPLOMAS DEL CONSEJO DE CERTIFICACIÓN DE PROFESIONALES MÉDICOS

27 de mayo de 2003.

En nombre de la Academia Nacional de Medicina, tengo el agrado de dar la bienvenida al Consejo de Certificación de Profesionales Médicos que hoy realiza un nuevo Acto de Entrega de Diplomas a tan elevado número de especialistas de la Medicina. Al recibir este diploma se les premia a ustedes el arduo trabajo realizado durante años para lograr la capacitación en la especialidad elegida, haciéndose realidad ese sueño tan esperado.

El Consejo de Certificación de Profesionales Médicos tiene una especial significación para esta Academia porque éste surgió por iniciativa de nuestro querido ex Académico Carlos Gianantonio, quien el 20 y 21 de septiembre de 1991 organizó un Simposio sobre Certificación de Profesionales Médicos, al que concurrieron 69 entidades médicas, durante el cual se firmó el Acta Fundacional y se creó la Comisión Organizadora del Consejo de Certificación de Profesionales Médicos.

Hoy nos honra con su presencia el señor Vicerrector de la Universidad Nacional de Tucumán, Dr. Carlos Fernández, quien dictará la Conferencia "Dr. Carlos Gianantonio" .

Yo tuve la suerte de coincidir los años de practicantado con Carlos Gianantonio en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, durante nuestros últimos años de estudiantes, hace 50 años, entre 1951 y 1953. Luego de recibidos, ambos nos perfeccionamos en los Estados Unidos y, a nuestro regreso en 1961, convivimos en el Hospital de Niños con dedicación exclusiva, como miembros en la Carrera del Investigador del CONICET.

Desde esos primeros años pude apreciar la preocupación de Gianantonio por estimular el estudio y actualizar los conocimientos en los profesionales médicos que transitaban por el Hospital. Esta inquietud la mantuvo siempre durante su destacada actividad profesional hasta que, luego de su incorporación a la Academia Nacional de Medicina, pudo concretar estos objetivos destinados a una mejor formación médica de postgrado en beneficio de una mejor atención al paciente, promoviendo la creación de este Consejo.

La certificación es absolutamente voluntaria y no constituye un título habilitante, pero garantiza que el profesional ha cumplido con los requisitos técnicos y morales para el ejercicio de su profesión.

La Organización Mundial de la Salud y la Oficina Sanitaria Panamericana, en un documento publicado en Noviembre de 2000, consideran que la certificación y recertificación profesional constituyen un proceso básico para contribuir en cierta medida a "mantener la calidad" de los profesionales que se desempeñan en los sistemas nacionales de salud, ofreciendo recursos humanos altamente calificados en sus competencias éticas, científicas y técnicas, y que sean capaces de desempeñarse en forma eficiente y eficaz.

Ustedes conocen muy bien estos objetivos y hoy han demostrado que vuestro esfuerzo no ha sido en vano. El mérito de haberse presentado voluntariamente al examen de certificación y haberlo aprobado nos complace, porque ello habla del alto grado de responsabilidad y capacitación alcanzado,
que garantiza la atención que brindarán a vuestros enfermos.

Para terminar, deseo expresar mis más cordiales felicitaciones a los médicos que hoy reciben su diploma y felicitar al Consejo de Certificación por la valiosa labor que realiza hace ya 12 años en aras de contribuir a la mejor capacitación de nuestros profesionales médicos.

 
 
 
©2002 CCPM
| Fundado bajo el Auspicio de la Academia Nacional de Medicina

Av. Las Heras 3092 - Capital Federal - (1425) - Buenos Aires - Argentina | Tel. 4806-8421