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EDITORIAL

Los propósitos del postgrado

En el milenio que cursamos se debe aclarar bien cuales son los fundamentos que avalan los propósitos del postgrado universitario, tan en boga hoy día.
Este nivel se ha impulsado en las Universidades del mundo, con tres propósitos fundamentales:

a) Una orientación hacia la formación de recursos humanos para el sistema de educación superior, es decir formar los cuadros académicos que impulsen el surgimiento y consolidación de grupos de vanguardia; mediante la consolidación de estos grupos, es posible que las universidades fortalezcan sus aparatos de investigación y docencia, atraigan recursos por medio de proyectos de investigación para sus unidades académicas y fortalezcan la investigación básica.

b) Un propósito orientado a satisfacer las demandas específicas de los sectores productivos en lo que compete a profesionales con una formación sólida en diversas áreas del conocimiento.

c) La función que cumplen los programas de postgrado al satisfacer las demandas de preparación por parte de los egresados de Licenciatura o Carreras de Postgrado. En algunos casos esta demanda es meramente formal para la adquisición de un documento que los lleve a mejorar el salario, para otros, el cursar un Postgrado tiene la finalidad de aprender lo que debían haber aprendido en la Licenciatura. Pero, en la mayoría de los casos los estudiantes de Postgrado lo hacen para adquirir una firme y real preparación científica que les permita impactar de mejor forma su campo laboral, , ya sea en lo académico o en el sector productivo y mantener su formación permanente a través de un perfeccionamiento.

Por todo ello debe haber un planeamiento y una evaluación permanente del proceso de la formación de especialistas (Carreras y Maestrías), para la cual consideramos que en la definición de un Programa de calidad uno de los problemas fundamentales del Postgrado es que se haya elaborado un buen diagnóstico d4e situación; formulado objetivo y metas con consistencia y precisión; establecidos los programas de las materias y formas de evaluación y acreditación claras. El planeamiento del Postgrado tiene que considerar la política más general de impulso a este nivel y las condiciones regionales e institucionales.

El planeamiento del Postgrado, tiene como marco dos programas sectoriales: el de la ciencia y la tecnología y el de desarrollo educativo con Carreras de Especialización y Maestrías y Cursos de actualización y perfeccionamiento, que hacen a la Educación Continua.

Un elemento de un programa de Postgrado, es su plan de estudio y determinación del perfil de lo que queremos formar, en ellos se reflejan sus propósitos, las relaciones con el entorno, y la orientación real. En nuestro país, la mayoría de los programas de formación de especialistas y maestrías deben cursar más de 20 asignaturas, los estudiantes no son de tiempo completo y, por ende, las horas que dedican para el aprendizaje de la investigación y la metodología para resolver problemas concretos son muy pocas.

Uno de los problemas fundamentales del Postgrado es la forma de evaluar su desempeño. La evaluación de los postgrados en nuestro país sólo se ha dado para aquellos programas que desean ingresar al Padrón de Excelencia, C.O.N.E.A.U. Los demás Programas que no tienen posibilidades de ingresar a este Padrón no cuentan con un sistema de evaluación. La C.O.N.E.A.U evalúa el Postgrado, pero sólo es una evaluación diagnóstica y a nivel general de todos los programas de una Institución. Se debe contar con un sistema de evaluación de los Postgrados para que sean más competitivos.

Es importante mantener un proceso de evaluación permanente donde se consideren parámetros internacionales, tanto para la docencia como para la investigación que se lleva a cabo en este tipo de programas. La generación de científicos debe ser preocupación internacional, sin descuidar nuestro entorno cotidiano.
En cuanto al financiamiento no hay indicadores internacionales perfectos de los costos de educación superior, pero sí tentativamente, expresamos el gasto por estudiante en términos del producto interno per cápita, que es uno de los indicadores usados por la UNESCO.

Cada sistema nacional y cada profesión, presenta historias diferentes, de acuerdo a un conjunto de determinantes sociales, políticos, económicos y hasta de medio ambiente; cabe considerar que el surgimiento de los estudios de grado fue diferente en cada país. En Estados Unidos, se instaura el doctorado en 1876, en Japón en 1886 y, en Gran Bretaña en 1918, este nivel presenta diferentes desarrollos y comportamiento en cada uno de estos países. En Medicina, además de estas propuestas el Postgrado en las especialidades asistenciales tiene como base fundamental el entrenamiento, éste que debe realizarse en establecimientos de atención médica, tienen como centro: el enfermo, y está inmerso en una buena relación médico-paciente que es incuestionable.
Al entrenamiento con dedicación exclusiva, delegación progresiva de responsabilidades creciente, evaluación del aprendizaje y supervisión permanente de los actos médicos, lo llamamos Residencias y este es el mejor sistema para adquirir experiencias, hábitos y destrezas en una especialidad.

En la consideración de que existe un conjunto de factores que determinan la competitividad de un sistema nacional de Postgrado o de cada Programa en particular, resulta oportuno recordar, a los involucrados en las decisiones en torno al Postgrado en nuestro país, que deben considerar como fundamentales los conceptos planteados en cuanto a objetivos educacionales, planeamiento educativo y evaluación del aprendizaje.


Oscar L. Aguilar
Director Ejecutivo del CCPM

 
 
 
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