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DECÁLOGO DE ÉTICA (ANEXO III)
Haciendo mío lo dicho en el Juramento Hipocrático,
en el juramento prestado cuando me entregaron el Diploma de
Médico y dentro del marco conceptual de las normas
morales en vigencia y las impuestas por las leyes de mi país,
DECLARO SOLEMNEMENTE cumplir con cada uno de los principios
de la Declaración de Ginebra (*) que el Consejo de
Certificación de Profesionales Médicos ha hecho
suyos y cuyo contenido declaro conocer y hago mío.
PROMETO SOLEMNEMENTE:
- Consagrar mi vida al servicio de la humanidad;
- Otorgar a mis maestros los respetos, gratitud y consideraciones
que merecen;
- Ejercer mi profesión dignamente y a conciencia;
- Velar solícitamente y ante todo por la salud de mi
paciente;
- Guardar y respetar los secretos a mí confiados aún
después de que un paciente haya muerto;
- Mantener incólume por todos los conceptos y medios
a mi alcance el honor y las nobles tradiciones de la profesión
médica;
- Considerar como hermanos a mis colegas;
- Hacer caso omiso de credos políticos y religiosos,
nacionalidades, razas y rangos sociales, evitando que se interpongan
entre mis deberes profesionales y mi paciente;
- Velar con el máximo respeto por la vida humana desde
su comienzo, aún bajo amenaza, y no emplear mis conocimientos
para contravenir las leyes humanas;
- Solemne y libremente, bajo mi palabra de honor, prometo
cumplir lo antedicho.
(*) Adoptada por la Asamblea General
de la Asociación Médica Mundial, Ginebra, Suiza,
en septiembre de 1948 y enmendada por la 22a. Asamblea Médica
Mundial, Sidney, Australia, agosto de 1968.
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